| Este
itinerario parte de Torrelavega, a 26 km. de Santander, el centro urbano
más importante de Cantabria después de la capital. Conserva
alguna muestra arquitectónica de interés, sobre todo las
dos iglesias. Salimos por tanto de Torrelavega tomando la carretera N-634
en dirección a Oviedo, para llegar en primer término a Puente
San Miguel, capital del municipio de Reocín.
En su Casa de Juntas se gestó en el siglo XVIII la provincia de
Cantabria. En esta localidad tiene su origen la familia Botín,
cuya finca atesora un jardín botánico de excepcional belleza,
el único con la categoría de Jardín Histórico
de Cantabria. La parada más interesante del municipio puede ser
Quijas, a tan solo 3 Km. de aquí.
Quijas tiene un destacable conjunto arquitectónico en el alto del
mismo nombre, así como una magnífica torre gótica
con portalada del siglo XVIII, pero su patrimonio artístico más
importante lo constituye el palacio-torre de Bustamante, situado junto
al río Saja en medio de un paraje de excepcional atractivo, ideal
si queremos parar para comer puesto que esta adaptado como merendero.
Otros 3 Km. más y hemos llegado a la localidad de Barcenaciones,
asentada a un lado del río Saja, su agradable y bien cuidado conjunto
urbano permite disfrutar de un placentero paseo observando sus hermosas
casas de piedra.
Durante los domingos de verano, un animado bullicio recorre las repletas
calles de Barcenaciones, es el día de mercado, en diversos puestos
ambulantes exhiben una variada gama de productos autónomos. A la
salida del pueblo, a mano derecha observamos el puente sobre el Saja en
Golbardo, el primer puente en España construido en hormigón.
Continuando en la misma dirección, atravesaremos Caranceja, localidad
que cuenta con dos interesantes palacios del siglo XVII. A continuación,
Casar de Periedo, perteneciente ya a otro municipio: Cabezón de
la Sal.
Es ésta zona de intenso trabajo artesanal de la madera, hallándose
numerosos talleres de exposición y venta de muebles. Virgen de
la Peña es la siguiente localidad y aquí (a la altura de
la gasolinera) deberemos tomar la desviación a la izquierda, cruzando
el río Saja, para introducirnos en el consejo de Mazcuerras; dejaremos
también a la izquierda, en la misma curva, el santuario de Nuestra
Señora de la Peña.
Seguidamente se encuentra la desviación que llega a Ibio, famosa
población por su ancestral danza y su yeguada. Nuestros pasos llegan
hasta Luzmela, capital del municipio de Mazcuerras, ha sido renombrada
así por situarse en este lugar la trama de la novela "La niña
de Luzmela", publicada en 1909 por la escritora Concha Espina.
No obstante, los lugareños siguen prefiriendo la denominación
de Mazcuerras, término que según escribió su hijo
Victor de la Serna, corresponde a Malacoria, punto de partida a principios
del siglo IX de los que repoblaron Castilla (Foramontanos). Cabe reseñar
la iglesia de San Martín del siglo XVIII y el monumento que en
1948 el pueblo levantó a Concha Espina.
Frente a él llama la atención la finca conocida como "Las
Magnolias", un interesante ejemplo de construcción ecléctica
de finales del siglo pasado escoltada por grandes magnolios. Mazcuerras
también es el lugar de las flores; sus bellos colores y formas,
adornan caminos y fachadas. Esta carretera tranquila, que recorre el valle
de Mazcuerras camino de Cos y hasta el puente de Santa Lucía, nos
brinda una panorámica natural con intensos verdes de una belleza
inigualable.
Llegados a este punto, tomaremos la desviación a la derecha que
por la carretera comarcal C-625 tiene dirección a Cabezón
de la Sal. Pasando el puente que cruza el río Saja, dejaremos a
nuestra derecha el parque de Santa Lucía, una bonita área
de descanso natural y de acampada, muy concurrida en verano.
A 5 Km. de Luzmela está Carrejo, lugar del municipio de Cabezón
de la Sal que nos recibe con la impresionante portalada de los Haces;
bordeando por detrás la misma y atravesando la plaza de La Braña,
llegamos al Museo Regional de la Naturaleza de Cantabria, emplazado en
el restaurado palacio de Pedro de Ygareda, del siglo XVIII.
Deshaciendo el trecho recorrido, volveremos al puente de Santa Lucía,
giraremos a la derecha para continuar por el municipio de Mazcuerras en
la comarcal C-625, con dirección a Reinosa para llegar a Ucieda,
4 Km. después de Carrejo.
Estamos ya en el municipio de Ruente, enclavado en pleno valle de Cabuérniga.
En los numerosos restaurantes de sus inmediaciones se puede degustar el
guiso regional por excelencia: el cocido montañés, hecho
a base de alubias (en vez de garbanzos), berza y el compango del cerdo,
preparación que en estos parajes goza de reconocida fama.
En la carretera que llega a los denominados montes de Ucieda, podemos
observar un encantador humilladero, diversas casonas con escudo y al final
de la misma, con gran sorpresa, descubrir un bosque fascinante repleto
de hayas y robles que nos introduce en el Parque Natural Saja-Besaya,
dentro de la Reserva Nacional del Saja, la reserva cinegética más
extensa de España.
En Ruente, capital del municipio, hallamos apreciables muestras de arquitectura
civil, como la casa de la Nogalera, un humilladero del siglo XIX en la
plaza del pueblo, así como un notable edificio rústico del
siglo XV.
Además, podemos ver un atractivo puente de ocho ojos con arcos
de medio punto, por donde circula el agua con gran vivacidad, creando
en el entorno una estampa de indudable belleza. Merece la pena igualmente
visitar, por lo fácil de su acceso "La Fuentona", una
surgencia de agua natural a pocos metros del puente catalogada como punto
de interés geológico. Todo ello en medio de un hermoso parque
por el que merece la pena detenerse a pasear.
Siguiendo en la misma dirección, llegaremos a Sopeña, tierra
natal del poeta de la Montaña Manuel Llano. A menos de un 1 km.
alcanzamos Valle, la capital de Cabuérniga, a 56 km. de Santander,
lugar de nacimiento del ilustre naturalista del siglo XIX, Augusto González
de Linares.
Antes de continuar la ruta, hay que tener en cuenta que en Valle se encuentra
el desvío hacia Carmona, declarado conjunto histórico rural.
Nuestra "Ruta por la cuenca del Nansa" contempla la salida desde
Valle y la visita de Carmona. Si disponemos de tiempo es recomendable
desviarse para visitar esta aldea rural (a 11 Km. de Valle).
En cualquier caso habrá que continuar desde Valle en dirección
a las otras pequeñas poblaciones de Cabuérniga: Terán,
con su impresionante y centenaria castañera, algunos de cuyos ejemplares
han recibido nombres tan singulares como "Cuatro Patas" o "El
duende", Renedo, Fresneda...
Por fin, hemos de tomar un desvío hacia Los Tojos (capital del
municipio del mismo nombre) y al único núcleo en el Parque
Natural Saja-Besaya: Bárcena Mayor, a 22 Km. de Ruente. La apacible
aldea de Bárcena Mayor representa un notable ejemplo de conservación
del mundo rural de Cantabria, declarada conjunto histórico rural
en 1979. Para su visita, es preciso estacionar el vehículo en el
aparcamiento construido a la entrada, pues el paso sólo está
permitido a los residentes.
Es de agradecer, pues pasear por sus empedradas calles, observando con
detalle, fachadas, solanas y escudos, así como elementos bien conservados
como el lavadero, las cuadras, las socarreñas, los hornos de pan...,
será una andadura difícil de olvidar.
La piedra y la madera, tan abundante y rica en la zona, se funden en una
creación repleta de historia y colmada de encanto. Atravesando
el pueblo y siguiendo un camino llegaremos a un área de descanso
y acampada conocida como "Llano Castrillo", junto al río
Argoza. Desde aquí se recomienda recorrer el sendero de Fuente
Clara (un magnífico itinerario de 15 km. de longitud) en aproximadamente
dos horas.
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